El pañuelo y la mujeres arabes / The Headscarf and Arab Women

 

El sábado día 8 es el Día Internacional de la Mujer. En esta fecha tan señalada he pedido a dos mujeres de Oriente Medio que compartan algunas ideas con nosotros. El primer artículo ha sido escrito por Jumana Trad, Doctor Ingeniero Agrónomo del Centro de Estudios de Oriente Medio,  Fundacion Promocion Social de la Cultura (CEMOPFSC). La Doctora Trad es de origen libanés y vive en Madrid.

Una joven amiga dejó su país para poder, “notar el sol y el aire en su pelo”  Desde que tenía la edad de razón llevaba un pañuelo.  No por convicción personal sino porque en su barrio, familia, trabajo,todo el mundo lo llevaba.  Y cuál fue su sorpresa un día en su casa cuando removía las viejas maletas de descubrir una minifalda que llevaba su madre cuando tenía su edad. Desgraciadamente estos dos relatos simbolizan la situación de la mujer actual en los países del mundo árabe.  La nueva generación está sometida al yugo de los dictámenes de los sectores integristas e intolerantes de la religión.  El incremento del uso del pañuelo no es solo cultural o religioso, es sobre todo un signo de sumisión a unas normas religiosas y de orden social establecidos por ellos.  Esta imposición va a la par con su rechazo a los valores occidentales.  Si en el libro sagrado del Corán la situación de los derechos de la mujer no es parecida a la del hombre, esto no quiere decir que a lo largo de la historia de los pueblos musulmanes no se hayan interpretado los textos relativos a la condición de la mujer de distintas maneras.  

El uso del pañuelo siempre existió, e incluso a principios del siglo XX en los países europeos del sur estaba casi tan extendido como en el mundo árabe. Más tarde y gracias a los primeros movimientos de emancipación de la mujer, que surgieron en ambos lados del mediterráneo, el uso del pañuelo ha ido extinguiéndose en Europa, mientras en el sur, se mezclaba con cabezas sin pañuelo.  Ambas versiones admitidas por igual por los “clérigos” musulmanes y las normas religiosas.  Pero mientras en el norte este impulso sigue enfocado hacía la consecución de la paridad con el hombre, en el sur se observa, junto al resurgir del nacionalismo religioso exacerbado, una actitud mucho más rígida en cuanto al porte del pañuelo. 

Las formas tradicionales de llevar el pañuelo, distintas para cada país, se han visto sustituidas por un tipo más uniforme adoptando dos clases: el tipo negro con su vestimenta del mismo color típico de las mujeres más fanáticas o el tipo más moderno, de color conjuntado con ropa decente pero de corte más actual para las demás.  En este último tipo hay muchas variedades que forman una moda islámica nueva con sus diseñadores, fábricas y tiendas especializadas.

Ya no es cuestión o no del pañuelo pues su uso es prácticamente obligatorio. Se permite cada vez menos la libertad de elección a las mujeres.  Las pocas que intentan resistir pertenecen a clases sociales que les permiten desafiar las normas o tienen contacto con el extranjero.  Todavía es temprano para poder evaluar si el pañuelo llevará a un retroceso de la situación de la mujer árabe, con la introducción de más normas contrarias a sus derechos.  Puede volver el matrimonio forzado, la poliandria, el encierro de las mujeres en sus casas, la privación de la educación…pero lo que es seguro es que el pañuelo se utiliza cada vez más como un instrumento para limitar las libertades fundamentales.

The Headscarf and Arab Women

Saturday is International Women’s Day. On this important occasion I have asked two women from the Middle East to share their thoughts. The first entry is written by Jumana Trad, Doctor in Agronomy, of the Middle East Study Centre, Fundacion Promocion Social de la Cultura (CEMOPFSC). Dr. Trad is of Lebanese extraction and lives in Madrid.

A young woman friend of mine left her country in order “to feel the sun and the air on her hair“. Since she was a teenager she had worn a headscarf. Not out of personal belief but because in her neighbourhood, family and workplace, everyone wore it.  And what was her surprise one day at home, looking through old suitcases, when she discovered a miniskirt that her mother used to wear when she was her age. Unfortunately these two tales symbolise the current situation of women in the countries of the Arab world. The new generation is subjected to the yoke of the diktats emanating from fundamentalist and intolerant religious sectors. The growth in the use of the scarf is not just cultural or religious; it is above all a sign of submission to certain religious and social order rules established by these same groups.  This imposition runs parallel with their rejection of Western values. If the situation of women’s rights is not similar to that of men in the sacred book of the Koran, this does not mean that throughout the history of Muslim peoples there have not been different interpretations of the texts that relate to the condition of women.

The use of the scarf always existed, and even at the beginning of the twentieth century in southern European countries it was nearly as widespread as in the Arab world. Later on, and thanks to the first women’s emancipation movements, which arose on both sides of the Mediterranean, the use of the scarf has gradually been dying out in Europe, whilst in the south, it was mixed with heads that went without. Both versions were equally accepted by the Muslim “clerics” and religious norms. But whilst in the north this trend continues to focus on achieving equality with men, in the south we can see, together with the resurgence of an exacerbated religious nationalism, a much more rigid attitude towards the wearing of the headscarf.

Traditional forms of wearing the scarf, different for each country, have been substituted by a more uniform type that has two basic formats: the black type with clothes of the same colour typical of the more fanatic women; and the more modern type, matching respectable clothes but with a more contemporary cut, for the rest. In this last type there are many variations which form a new Islamic fashion, complete with its designers, factories and specialist shops.

It is no longer a question of wearing a headscarf or not; its use is practically obligatory. There is less and less freedom of choice for the women. The few who try to resist belong to social classes that enable them to flout the rules or else they have contact with foreign countries. It is still too early to be able to judge whether the headscarf will bring with it a step back in the situation of Arab women, with the introduction of further rules that impinge on their rights. Arranged marriages may come back, polyandry, the shutting up of women in their homes, their being denied education…but one thing is for sure, the headscarf is being increasingly used as an instrument to limit fundamental rights.  

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3 comentarios

Archivado bajo Oriente Medio

3 Respuestas a “El pañuelo y la mujeres arabes / The Headscarf and Arab Women

  1. Muy interesante el artículo. Y muy cierto. Lo que me estaba planteando al leerlo es si la mujer árabe puede retroceder. Aún mas?. Tan sólo en algunos países árabes privilegiados la mujer es objeto de consideracion. En el resto, sobre todo en lugares donde rige la Ley Islámica (Arabia Saudí o Irán) la mujer es tratada de un modo patético…

  2. Ilya U. Topper

    I agree very much with this piece… although I wouldn’t see so smooth an evolution as suggested in the sentence “the use of the scarf has gradually been dying out in Europe, whilst in the south, it was mixed with heads that went without”. In Morocco, the same scarf which was once worn in Europe is still worn by many Berber women, but it has nothing to do with the hijab which is recognized by everybody as a religious symbol, even if the external differences are tiny. The traditional headscarf has never been associated to a religious belief but has been replaced among some women by a symbol which was popularized by Iran’s Islamic Revolution.

    And let me add a little correction: Polyandry is several men sharing one wife (which occurs in Tibet) The marriage allowed by the islamic rules is poygyny.

    ilya

  3. liseth retamoso

    mi marido es musulman de tayikistan y yo soy peruana si bien tenemos 2 hijos si bien es cierto las costumbres de los paises donde rigen la religion musulmana discriminan mucho a la mujer he leido muchos casos donde la mujer es tratada humillantemente en esos paises yo act6ualmente vivo en peru y no me quiero imaginar vivir en el pais de mi marido no estoy casada pero prefiero por el momento vivier en mi pais natal peru

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