Israel, ¿a qué precio? / What Price Israel?

En mayo Israel celebra el 60 aniversario de su existencia. La formación de un estado para el pueblo judío fue uno de los objetivos principales del movimiento Sionista. Los horrores del anti-semitismo europeo que desembocaron en el Holocausto Nazi convirtieron la creación de este estado en una necesidad absoluta para evitar más tragedias y satisfacer las necesidades de un “pueblo sin tierra”. Desde luego la creación de Israel llegó acompañada de altos costes y muchos logros.

Juntar a un gran número de judíos en Palestina era un reto mayúsculo dado que la tierra que colonizaron estaba ya poblada por los palestinos. Sin embargo, con empeño, los líderes sionistas consiguieron apoyo, sobre todo por parte de las potencias occidentales. Lentamente pero con seguridad, miles de judíos de todo el mundo decidieron elegir el recién establecido estado como su patria.

En sesenta años los israelíes han creado un estado viable con instituciones que funcionan y han ayudado a los judíos a colonizarse, tanto si provenían de Moscú, Nueva York, Rabat o El Cairo.

Israel es reconocida por tener una de las fuerzas de trabajo más preparadas del mundo, sobre todo en lo que a tecnologías de la información se refiere. Entre otros logros, los israelíes han perfeccionado varias técnicas agrícolas como la irrigación por goteo, utilizada en la actualidad en muchos países con condiciones orográficas y climatológicas parecidas.

Los israelíes también crearon un ejército potente, considerado hoy en día como el cuarto más grande del mundo, que cuenta con armas nucleares.

Israel ha firmado dos tratados de paz con dos de sus vecinos, Egipto y Jordania. De momento la paz sigue siendo esquiva con sus otros vecinos árabes. La paz puede que llegue, ya que muchos mandatarios árabes han tenido reuniones en este sentido, secretas o públicas, con oficiales israelíes.

Por último, en la lista de los logros hay que añadir la intervención de distintas instituciones académicas y centros de investigación que preparan a académicos que se encuentran repartidos por todo el mundo.

En el polo opuesto, Israel, con 60 años, sigue buscando su identidad. ¿Puede ser a la vez un estado judío y una democracia? Sigue siendo un dilema que supone un dolor de cabeza para muchos israelíes ilustrados. La Ley de Retorno permite a cualquier judío en el mundo llegar a Israel y tener derecho a la ciudadanía israelí. Es más, los ciudadanos israelíes judíos tienen derechos que se les niegan a los más de millón de palestinos con ciudadanía israelí, que permanecieron en sus pueblos después de la creación del estado judío en 1948. Los ciudadanos palestinos de Israel, el “Otro” interno, todavía sufren discriminación y ahora son vistos con suspicacia por el resto de la población israelí.

El segundo “Otro” interno está representado por los miles de judíos orientales sefarditas que huyeron o fueron expulsados de muchos países árabes para irse a Israel. Los judíos sefarditas, que en la actualidad constituyen una parte significativa de la población israelí, se enfrentaron y siguen enfrentándose con la lacra de la discriminación. Hay que decir que la situación hoy es mucho mejor para los judíos sefarditas de lo que era en los años cincuenta y sesenta cuando decidieron llegar a Israel. El tercer “Otro” interno está representado por los judíos que llegaron de la antigua URRS a vivir en el estado judío. Hoy los israelíes de ascendencia rusa juegan un papel importante en el país.

Luego está lo que llamo el “Otro” externo, los palestinos que viven bajo la ocupación israelí desde hace más de cuarenta años, la ocupación más larga de la historia contemporánea.

Israelíes de distintas tendencias políticas e ideológicas están convencidos que los palestinos no desaparecerán a no ser que les obliguen o que estén recluidos en territorios rodeados por colonias ilegales israelíes, y rodeados por diversos tipos de barreras y muros.

Para hacer honor a la verdad, hay que mencionar los fallos cometidos por los líderes palestinos en tiempos de Yasir Arafat desde la creación de la OLP a finales de los sesenta. A la vez que la OLP, al principio empleando la violencia contra Israel, consiguió alzar la voz del nacionalismo palestino, también falló, en tanto en cuanto no posibilitó para su pueblo un estado viable. Pero la responsabilidad también recae en otros actores: los gobiernos árabes, la Unión Europea y sobre todo las varias administraciones norteamericanas.

Hoy Israel se enfrenta a un contrincante más difícil, imbuido en una ideología religiosa y nacionalista. Al nacionalismo secular le siguieron los grupos radicales islamistas, apoyados por los iraníes, como Hizbulá y Hamás.

¿Habrá paz en Tierra Santa dentro de otros 60 años? La respuesta está en función de los siguientes determinantes:

  • Se llega a una paz equitativa por la cual Israel tiene fronteras definidas y reconocidas internacionalmente (las de antes de 1967) con pequeños ajustes que posibiliten la viabilidad de un estado palestino.
  • Sólo habrá paz si el presidente de EE.UU.  invierte mucho tiempo y credibilidad en la imposición de la paz tanto a israelíes como  palestinos.
  • El debate sobre si Israel es un estado judío o una democracia en la que cualquier judío o no-judío puede gozar de plenos derechos civiles y políticos, tiene que ser resuelto. Naturalmente la memoria abrasadora del Holocausto Nazi sigue estando viva entre los israelíes, justificando la presencia de un estado fuerte judío. La cuestión es si este estado puede ser incluyente, o si la exclusión seguirá siendo un escollo importante.

Israel fue creado para ser “una luz para las naciones”. El reto para los años venideros es cómo materializarlo así, con Israel como modelo de coexistencia, donde el árabe, el musulmán, el cristiano, el judío y el “Otro”  se sientan cómodos y formen parte de esta luz de manera igualitaria.

http://www.mfa.gov.il/MFA

http://www.nad-plo.org/

WHAT PRICE ISRAEL?

In May Israel celebrates the 60th anniversary of its establishment. The creation of a state for the Jewish people was one of the major aims of the Zionist movement. The horrors of European anti- Semitism that led to the Nazi Holocaust made the creation of this state an absolute must to avoid further tragedies and to answer the needs of a “people without land.” Certainly the creation of Israel came with high costs and many achievements.

Gathering a large number of Jews in Palestine was a major challenge as the land they settled was already populated by the Palestinians. Nonetheless, with determination the Zionist leadership succeeded in garnering support mostly from Western powers. Slowly but surely thousands of Jews from around the world decided to choose the newly established state as their homeland.

In sixty years the Israelis have created a viable state with working institutions and provided help in settling Jews whether they were coming from Moscow, New York, Rabat or Cairo.

Today Israel is renowned for having one of the most skilled labour forces in the world, mostly in computer technology. Among other achievements, Israelis have brought to perfection several agricultural techniques such as drip irrigation now adopted in many countries having similar land and weather conditions.

The Israelis also created a strong army now considered as the fourth largest in the world including the possession of nuclear weapons.

Israel has signed two peace treaties with two of its neighbours, Egypt and Jordan. But peace is still elusive with Israel’s other Arab neighbours. Peace could also be forthcoming as many Arab leaders have secretly or openly met with Israeli officials.

Lastly in the achievements corner one has to add the various academic institutions and research centres that produce scholars spread around the world.

On the negative side Israel at 60 is still in search of its identity. Can it be both a Jewish state and a democracy? This is still a dilemma that is still haunting many enlightened Israelis. The Law of Return allows any Jew around the world to settle in Israel and be entitled to Israeli citizenship. Moreover, Israeli Jewish citizens enjoy rights that are denied to the more than one million Palestinians, who hold Israeli citizenship, who stayed in their villages after the creation of the Jewish state in 1948. Palestinian Israeli citizens, the internal “Other”, still face discrimination and are now held in suspicion by the rest of the Israeli population.

Another internal “Other” is represented by the thousands of Sephardic Oriental Jews who fled or were forced to flee many Arab countries to settle in Israel. Sephardic Jews, who now constitute an important portion of the Israeli population, faced and are still facing discrimination. In all fairness, the situation today is far better for Sephardic Jews than it was in the 1950s and 1960s when they decided to go to Israel. Another internal “Other” is represented by the Jews who came from the former USSR to settle in the Jewish state. Today Israelis of Russian extraction play an important role in the country.

Then we have what I call the external “Other”, the Palestinians living under Israeli occupation for more than forty years, the longest occupation in contemporary history.

Israelis of different political and ideological persuasion are now convinced that the Palestinians will not disappear unless forced out or muzzled in territories surrounded by illegal Israeli settlements and various kinds of barriers and walls.

In all fairness one has to mention the mistakes that the Palestinian leadership under Yasir Arafat has committed since the creation of the PLO in the late 1960s. While the PLO, initially resorting to violence against Israel, succeeded in giving expression to Palestinian nationalism it also failed in delivering to its people a viable state. Responsibility here has also to be distributed among other parties including Arab governments, the European Union and foremostly the various US administrations.

Today Israel is facing a tougher opponent imbued with a nationalistic and religious ideology. Secular Palestinian nationalism was replaced by Iranian-supported Islamist radical groups such as Hezbollah and Hamas.

Will peace prevail in the Holy Land in 60 years from now? The answer lies in the following factors:

  • An equitable peace is reached whereby Israel is recognized within internationally defined borders (those existing pre-1967) with minor adjustments taking into consideration the viability of a Palestinian state.
  • Peace will not happen if the U.S. president does not invest a large amount of time and credibility to impose peace on both Israelis and Palestinians.
  • The debate as to whether Israel is a Jewish state or a democracy whereby any Jew or non-Jew can enjoy full civil and political rights has to be decided. Certainly, the searing memory of the Nazi Holocaust still abides among Israelis justifying the presence of a strong Jewish state. The question is can this state be inclusive or will exclusion remain a major stumbling block.

Israel was created to be a “light unto nations.” The challenge for the years to come is how to make it thus where Israel would become a model for coexistence where Arab, Muslim, Christian, Jew and the “Other” feel at home and that they form part of this light on an equal basis.

http://www.mfa.gov.il/MFA

http://www.nad-plo.org/

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Archivado bajo EEUU, Hamas, Hezbollah, Israel, Judaismo, Oriente Medio, Palestina, sionismo

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