Libano: ¿perdonar u olvidar? / Lebanon: Forgive or Forget?

 

El 13 de abril se conmemora el 33 aniversario del inicio de la guerra civil libanesa en 1975. Esta guerra, que tenía a varios actores, tuvo consecuencias negativas tanto para Líbano como para los libaneses. Más de 100.000 perdieron la vida, miles quedaron heridos o incapacitados, mientras que más de 17.000 desaparecieron. Hasta la fecha su paradero sigue siendo desconocido. 

A lo largo de su historia, la pequeña Tierra de Cedros ha sido siempre un escenario elegido por los actores regionales y globales para sus enfrentamientos. Desde su independencia en 1943, Líbano sigue buscando su identidad y papel en Oriente Medio. La cuestión principal ahora es la supervivencia de la experiencia libanesa como un estado multi comunitario con más de 18 confesiones religiosas.

 Las causas de la Guerra Civil eran muchas. Incluían la ruptura de un acuerdo entre los grupos libaneses más importantes para compartir el poder. Se consensuó un pacto de caballeros en 1943 por el cual los cristianos maronitas siempre ocuparían la presidencia del país, los musulmanes suníes tendrían el puesto de Primer Ministro, mientras que los musulmanes chiíes obtendrían el cargo de Presidente de la Cámara en el Parlamento. Este acuerdo estaba basado en el único censo realizado en Líbano, el cual data de 1932. Desde entonces, la población de Líbano se ha incrementado y el ratio entre cristianos y musulmanes ha cambiado a favor de éstos. 

En 1975 todos los elementos necesarios para desencadenar la violencia durante más de treinta años estaban presentes. Líbano, el lugar preferido para la banca de varios países árabes y no- árabes, perdió su privilegio con la irrupción de las potencias petrolíferas en el Golfo. Internamente, las disparidades económicas y sociales jugaron un papel significativo a la hora de fomentar la guerra. 

Los libaneses maronitas y suníes habían manejado los hilos del poder político, económico y militar hasta entonces. La comunidad chií de Líbano, viviendo en las zonas infradesarrolladas del Sur de Líbano  y el Valle de Bekaa, se organizó y empezó a reclamar una parte importante en el reparto de poder del país. 

Otra causa importante de la guerra civil libanesa era la presencia de los guerrilleros armados palestinos de la OLP. Después del desahucio de la OLP de Jordania en 1969, ésta estableció un estado dentro del propio estado de Líbano. Los líderes palestinos, bajo Yasser Arafat, participaron en la pelea mutua libanesa por el poder. Una coalición musulmana de izquierdas fue creada en alianza con la OLP. Esta coalición luchó contra una coalición de milicias conservadoras cristianas apoyada por EE.UU. y, más tarde, por Israel. 

Para los actores regionales, sobre todo Siria, Egipto, Libia e Irak, la guerra libanesa se convirtió en una herramienta cómoda con la que manipular una facción contra la otra. Armas y fondos fueron proporcionados a las distintas milicias libanesas para perpetuar la guerra. Uno de los asuntos de fondo era el proceso de paz en Oriente Medio y las posiciones relativas que la guerra creó entre los que estaban a favor y los que estaban en contra.

 La guerra civil terminó en 1989 con la firma del Acuerdo de Taif en Arabia Saudita. El proceso de reconstrucción se inició gracias a los esfuerzos del difunto Primer Ministro, Rafiq al Hariri, asesinado en 2004. Su mayor aportación fue la creación de Solidere, una agencia que creó para la reconstrucción de la devastada capital de Beirut. Además de Solidere, Hariri invirtió mucho de su propio dinero y prestigio internacional para que Líbano recobrara su antiguo papel como la Suiza del Este. 

Hoy, los libaneses están otra vez en una encrucijada. El debate sobre la estructura del reparto de poder en el país, así como sus relaciones con sus vecinos sigue tan polarizado como siempre. Esta polarización ha desembocadp en un vacío institucional y una ruptura total del diálogo entre la mayoría y la oposición. 

Hay una canción famosa de la más conocida cantante libanesa Fairouz en la que canta sobre la guerra tinzakar ma tinaad,  Que se la recuerde pero que no se repita. ¿Los libaneses harán caso a esta petición?

http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/country_profiles/791071.stm 

 

LEBANON: FORGIVE OR FORGET?

 

April 13 marks the 33d anniversary of the beginning of the Lebanese civil war in 1975. This war which involved several players had negative consequences for Lebanon and the Lebanese. More than 100,000 Lebanese lost their lives, thousands were wounded or disabled, and more than 17,000 have disappeared. Even today their fate is still unknown. 

Throughout its history, the small Land of Cedars has always been a theatre of choice for confrontation between regional and global actors. Since its independence in 1943, Lebanon is still in search of its identity and role in the Middle East. The major question today is the survival of the Lebanese experience as a multi communitarian state with more than 18 religious confessions. 

The causes of the civil war were many. They include a breakdown in the power sharing agreement reached between the major Lebanese groups.  A gentleman’s agreement was reached in 1943 whereby the Maronite Christians would always occupy the presidency of the country, the Sunni Muslims would get the office of prime minister, and the Shia Muslims would obtain the position of the parliament’s speaker. This agreement was based on the only demographic census done in Lebanon dating from 1932. Since then Lebanon’s population has increased and the ratio between Christians and Muslims has changed in favour of the latter. 

In 1975 all the elements were there that would lead to violence lasting for more than thirty years. Lebanon, that was a preferred banking spot for several Arab and other countries, lost its privilege with the emergence of the oil-producing powers in the Gulf. Internally, the economic and social disparities had a major role in leading to the war. 

Maronite and Sunni Lebanese had controlled the major levers of political, economic and military power until then. The Shiite community of Lebanon, living in the underdeveloped areas of South Lebanon and the Bekaa Valley, had a major awakening and began claiming a major share in the power structure of the country. 

Another major cause of the Lebanese civil war was the presence of the Palestinian armed guerrillas belonging to the PLO. Following the PLO’s eviction from Jordan in 1969, the PLO established a state within a state in Lebanon. The Palestinian leadership under Yasser Arafat became part of the internecine Lebanese factional fight for power. A leftist-Muslim coalition was created allied to the PLO. This coalition fought a Western-backed coalition of Christian conservative militias supported by the U.S. and later Israel.

For regional actors, mainly Syria, Israel, Egypt, Libya and Iraq, the Lebanese war became a convenient tool to manipulate one faction against the other. Weapons and monies were channelled to the various Lebanese militias to keep the war going. One of the basic issues was the peace process in the Middle East and the line up it created between its supporters and opponents.

 The civil war ended in 1989 with the signing of the Taef Accord in Saudi Arabia. The process of rebuilding was initiated thanks to the efforts of the late Prime Minister Rafiq al Hariri assassinated in 2004. His major contribution was the creation of Solidere, an agency he formed to rebuild the devastated capital of Beirut. In addition to Solidere, Hariri invested a lot of his money and international prestige to bring Lebanon back to its old role of Switzerland of the East.

 Today, the Lebanese are again at a crossroads. The debate on the country’s power sharing structure and its relations with its neighbours is still as polarized as ever. This polarization has led to an institutional vacuum and a total breakdown in dialogue between majority and opposition.

There is a famous song by the most famous Lebanese singer Fairouz in which she says about the war tinzakar ma tinaad, May it be remembered but not repeated. Will the Lebanese heed this call?

http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/country_profiles/791071.stm

1 comentario

Archivado bajo Acuerdo de Taif, Arabia Saudi, Beirut, Líbano, Oriente Medio, Rafiq al-Hariri

Una respuesta a “Libano: ¿perdonar u olvidar? / Lebanon: Forgive or Forget?

  1. Nadim Shehadi

    I think it is more a case of forgive but never forget.

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