Jordania: edad 62 / Jordan: Age 62

 

El Reino Hachemita de Jordania celebró el domingo pasado el 62 aniversario de su establecimiento. 

El joven reino está viviendo en la actualidad una serie de crisis por su papel interno, regional e internacional. 

En un reportaje preparado para el diario libanés An Nahar (25 de mayo) Omar Assaf escribe desde Amman sobre la creciente crisis económica del país. La globalización y el encarecimiento de los costes del petróleo (el precio del barril ha alcanzado casi los 140 US$) han tenido un profundo impacto en la capacidad adquisitiva de Jordania. 

Una importante crisis según Assaf es la que está afectando al sector inmobiliario y la falta de transparencia que se cierne sobre la venta de suelo y edificios oficiales. Esto ha derivado en una campaña de acusaciones y contra acusaciones mientras la opinión pública está furiosa por la corrupción que ha habido en estos negocios.

 

Para ilustrar su afirmación, Assaf menciona los acuerdos recientes que afectan a las propiedades de referencia públicas jordanas. Por ejemplo, el famoso puerto de Aqaba se vendió a inversores de los Emiratos Árabes Unidos. Los jordanos supieron acerca de ello un mes más tarde. Periodistas jordanos, estrechamente relacionados con las élites gobernantes han informado  sobre negocios especulativos inmobiliarios,  incluyendo el nuevo edificio que alberga la sede general del ejército, así como el edificio que alberga las oficinas centrales de inteligencia de Jordania, la City of Hussein Medical Center (cuyo nombre se puso tras el fallecimiento del Rey hachemita Hussein), la Universidad de Jordania y los jardines públicos de Hussein. Los jordanos tienen mucho cariño a estos lugares públicos dado su significado simbólico. 

Assaf menciona que estas revelaciones forman parte de una batalla despiadada que se lleva a cabo entre los diversos centros de poder en Jordania. La alineación en esta batalla incluye por un lado, la conservadora “vieja guardia” versus los liberales globalizados, conocidos también como el grupo “digital”, por el otro. 

La vieja guardia acusa a los liberales de organizar una campaña para desmantelar el estado en Jordania y ponerlo bajo la tutela de EE.UU. – Israel. Los liberales digitalizados acusan a la vieja guardia de retrasar la inserción del Reino Hachemita en la economía globalizada, y que ha llegado el momento para los conservadores de retirarse de la política. 

Jordania también se enfrenta a una crisis de identidad que afecta a la política exterior del reino. Según Assaf, la política exterior de Jordania fue golpeada por el actual tira y afloja que se da en la región entre los EE.UU. y sus aliados árabes: Egipto, Arabia Saudita e Irán, y sus respectivos apoderados Hizbulá y Hamás. Los jordanos se desilusionaron por el último viaje del presidente George Bush a la región donde dejó claro en sus discursos que una solución al asunto palestino tendrá que esperar mucho tiempo. Además, los vecinos de Jordania han iniciado conversaciones o están cerrando acuerdos que podrían tener un impacto directo en el futuro status del reino. Estas iniciativas incluyen las conversaciones secretas entre Siria e Israel, y un acuerdo indirecto entre Irán y Arabia Saudita que concluyó con el Acuerdo de Doha en Líbano. A pesar de las tensiones actuales entre Washington y Teherán, se encuentran también las conversaciones entre la administración Bush e Irán acerca del futuro de Irak “donde Jordania ya no cuenta con amigos con los que negociar.” 

A la vista de estos progresos, ¿cuál es la mejor solución para Jordania? Assaf escribe que diversos analistas y  observadores jordanos han hecho hincapié en que el debate debería centrarse en dos dimensiones interrelacionadas. La primera dimensión pasa por la organización de una conferencia nacional donde todas las fuerzas políticas y sociales, incluida la oposición, en Jordania podrían tratar sobre la crisis interna actual, y debatir formas de fortalecer el papel del estado y las libertades garantizadas en la constitución. Esta reunión también reclamaría unas elecciones anticipadas en Jordania. 

La segunda dimensión se centraría en volver a examinar la política exterior actual jordana, y en la creación de un equilibrio entre las políticas pro americanas del reino y la realineación de esta política para que tome en consideración otras fuerzas como Irán, que están impactando con su influencia en Oriente Medio. Esta realineación daría al Reino Hachemita más alternativas que la de sólo seguir incondicionalmente las políticas establecidas en Washington y otras capitales cercanas a los Estados Unidos. 

Todo el mundo en el joven Reino está esperando el discurso del Rey Abdallah II en el que establecerá su propia hoja de ruta para los años venideros. 

http://www.state.gov/r/pa/ei/bgn/3464.htm

http://www.annahar.com/content.php?priority=3&table=arab&type=arab&day=Sun

http://www.alarabalyawm.net/pages.php?articles_id=4645

  

JORDAN: AGE 62 

The Hashemite Kingdom of Jordan celebrated on Sunday the 62 anniversary since its establishment. 

The young kingdom is currently going through a series of crises due to its internal, regional and global role. 

In a report prepared for the Lebanese daily An Nahar (25 May), Omar Assaf writes from Amman about the growing economic crisis in the country. Globalization and the rising costs of oil (the price of a barrel of crude has almost reached $140) have had a deep impact on the Jordanians’ purchasing power. 

A major crisis, according to Assaf, is affecting the real estate sector and the lack of transparency surrounding the sales of land and official buildings. This has led to a campaign of accusations and counter-accusations while public opinion has been angered by the corruption surrounding these deals. 

To illustrate his point Assaf mentions recent deals affecting the sale of Jordanian landmark public properties. For instance, the famous port of Aqaba was sold to investors from the United Arab Emirates. Jordanians found out about it one month later. Jordanian journalists closely connected to the ruling elites have reported that speculative real estate deals included the new building housing the headquarters of the general army command, as well as the building housing the Jordanian central intelligence offices, the City of Hussein Medical Center (named after the late Hashemite King Hussein), the University of Jordan and the Hussein public gardens. Jordanians have a fond attachment to these public sites given their symbolic significance.

 Assaf mentions that all these revelations are part of a ruthless battle going on between the various centers of power in Jordan. The line-up in this battle includes, on the one hand, the conservative “old guard” versus the globalized liberals, known also as the “digital” group, on the other. 

The old guard accuses the liberals of concocting a campaign to dismantle the state in Jordan and place it under U.S.-Israeli tutelage. The digitalized liberals accuse the old guard of delaying the insertion of the Hashemite Kingdom into the globalized economy and that the time has come for the conservatives to bow out of politics. 

Jordan is also facing an identity crisis affecting the kingdom’s foreign policy. According to Assaf, Jordan’s foreign policy was hit by the current push and pull in the region between the U.S. and its Arab allies Egypt and Saudi Arabia and Iran, Syria and their respective proxies Hezbollah and Hamas. The Jordanians were disappointed by the latest trip of President George Bush in the region where it became apparent from the speeches he gave that a solution to the Palestinian issue has to wait for a long while. Moreover, Jordan’s neighbours are initiating talks or sealing deals that could have a direct impact on the future status of the kingdom. These developments include the secret talks between Syria and Israel, and an indirect deal between Iran and Saudi Arabia that led to the Doha Agreement in Lebanon. Despite current tensions between Washington and Tehran, there are also the negotiations between the Bush administration and Iran regarding the future of Iraq “where Jordan has no friends left to deal with.” 

In light of these developments what are the best solutions for Jordan? Assaf writes that several Jordanian analysts and observers have emphasized that the debate ought to focus on two interrelated dimensions. The first dimension calls for convening a national congress where all the political and social forces -including the opposition– in Jordan would be invited to discuss the current internal crisis and look at ways of strengthening the role of the state and the freedoms guaranteed in the constitution. This meeting would also call for early elections in Jordan.

 The second dimension would focus on reassessing Jordan’s current foreign policy and creating an equilibrium between the Kingdom’s pro-U.S. policies and realigning this policy to take into consideration other forces such as Iran that are impacting the Middle East with their influence. This realignment would give the Hashemite Kingdom more options than following unconditionally policies set in Washington and other capitals close to the U.S.

 Everybody in the young Kingdom is awaiting the speech of King Abdallah II in which he will set his country’s roadmap for the years to come. 

http://www.state.gov/r/pa/ei/bgn/3464.htm

http://www.annahar.com/content.php?priority=3&table=arab&type=arab&day=Sun

http://www.alarabalyawm.net/pages.php?articles_id=4645

2 comentarios

Archivado bajo An Nahar, EEUU, Iran, Iraq, Israel, Jordania, Oriente Medio, Palestina, Qatar, Siria

2 Respuestas a “Jordania: edad 62 / Jordan: Age 62

  1. Daniel Shenhar

    Is it at all plausible that Jordan will even think of joining the so-called “shi’ite” band, led by Iran, in the Middle East? It’s hard for me to conceive such a drastic turn in policy. Would it really want to join Syria in being the pariah of the Arab League? I think Jordan is benefiting from its being a moderate state, and therefore I cannot see any reason for the Jordanian monarch, which is an enlightened and progressive leader, ally himself with reactionary, conservative and revolutionary forces.
    Being quite a small nation, and lacking major natural resources, puts Jordan in a position that it could never yeild the amount of power and prestige of Egypt or Saudi Arabia. But I don’t think it should strive to do so- being an island of stability in such a turbulent region is exactly the strength of this country, and I cannot think of a good reason for Jordan’s leaders to want to change that.

  2. Ali

    El problema en Jordania con los nuevos mandatarios del gobierno y del rieno en general,es que hay muchos de ellos jordanos de origen palestino,y eso levantó el celo de los jordanos.
    La ultima sesion del parlamento jordano,la diputada Nariman El Rusan llamó al que es el jefe
    de la casa Real de querrer vender el pais,y le tachó de curropto.
    Esta mujer no se atreveria de llamar asi a nengun alto cargo de esta manera se fuera jordano de padres jordanos.
    Jordania sigue siendo un pais tribal donde la currpcion esta dentro de su sistema,tranformar esto a un pais moderno es la tarea que intenta hacer su joven rey pero choca con mentes oxidadas llenas de miedo a perder su poder.

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