Viñetas de Beirut / Beirut Vignettes

 

Este es mi cuarto día en Líbano donde, en contraste con Madrid, el calor del verano prevalece. 

Ayer mi día comenzó tomando un desayuno con mi amigo Michel, un destacado periodista libanés, y un experto en Irán. Me hizo un interesante resumen acerca de las políticas doméstica y exterior de Teherán. Escribiré más tarde sobre esta conversación. 

Durante todo el día gente de todo tipo acudía al hotel donde me alojo para dar el pésame a la familia de un conocido político libanés que acababa de fallecer. Me sentí un poco incómodo vistiendo vaqueros y una camisa americana entre quienes iban de luto, todos con chaqueta y corbata. Y pensé que irónico era que el sábado pasado estaba asistiendo a la boda de mi sobrina y ahora observaba de forma pasiva a gente diciendo su último adiós. ¡Un país increíble la verdad! 

Este suceso, a parte de la tristeza de las circunstancias, me permitió encontrarme con viejos amigos a los que no había visto en tiempo. Entre ellos se encontraba el Dr. Nawaf Kabbara, a quien conocí durante el postgrado en Los Ángeles. Nawaf es de Trípoli. Representa a una generación de activistas políticos y sociales que creen firmemente en su causa. Nawaf ha luchado mucho por los derechos de los discapacitados en Líbano. Es el presidente de la Organización Árabe de Discapacitados. En Líbano, los discapacitados, bien sea por accidente o por causas de la guerra, siguen luchando por sus derechos. Gracias a los esfuerzos de Nawaf, los discapacitados han conseguido logros importantes. 

Almorcé con mi primo Jacques. Es dueño de una empresa que vende todo tipo de implantes médicos, incluidos los de silicona para las mujeres libanesas. ¡Como los viejos fenicios, las mujeres libanesas siguen ansiando mantener su belleza luchando contra el tiempo, la edad y las guerras! Comimos en un famoso restaurante de Beirut que prepara comida casera. Un verdadero placer. Espero que algún día tengamos un restaurante libanés en Madrid. 

El punto fuerte del día era la cena. Mi amiga, Viviane, quien es muy conocida en la alta sociedad y como periodista, me invitó a conocer algunos de sus amigos en un restaurante siciliano. Pensé que estaba reviviendo mis años en Palermo (Sicilia) mientras que en la televisión ponían la inolvidable película “El Leopardo.” 

Durante la velada la conversación se versó sobre diversos temas, desde la situación actual en Líbano hasta cotilleos de todo tipo. Viviane me contó la historia de un periodista italiano que había llegado a Beirut durante la reciente revuelta. Le había invitado al restaurante “Siciliano”, mientras las balas volaban en algunos barrios de Beirut. El pobre hombre no alcanzaba a entender cómo los locales podían seguir con su vida normal mientras la violencia invadía algunas partes de la ciudad. Supongo que cuando se vive en sociedades “normales” se olvida que en otros lugares el amor por la vida, en contra de todas las contrariedades, sigue siendo la prioridad número uno. 

La deliciosa comida y el inolvidable Chianti me arrebataron la energía que me quedaba después de un largo y caluroso día de verano. Me alegro de haber venido a Líbano aunque haya sido una visita corta. ¡He recargado las pilas y vuelvo a mi ciudad de adopción, Madinat Mayrit, conocida también por mis lectores como Madrid! 

 

BEIRUT VIGNETTES 

This is my fourth day in Lebanon where, in contrast to Madrid, the summer heat prevails. 

Yesterday my day began with a breakfast with my friend Michel, a prominent Lebanese journalist, and an expert on Iran. He gave me an interesting briefing on Teheran’s domestic and foreign policies. I will write about this conversation later. 

Throughout the day people from all walks of life were flocking to the hotel where I am staying to present their condolences to the family of a well-known Lebanese politician who passed away.  I felt a bit awkward in my jeans and American shirt amidst mourners who were all in jacket and tie. I thought how ironic it was that last Saturday I was attending my niece’s wedding and now passively observing people paying their last tribute. Amazing country indeed! 

This event, despite the sadness of the circumstances, allowed me to meet old friends whom I have not seen for a while. Among them was Dr. Nawaf Kabbara, whom I met and knew during graduate school in Los Angeles. Nawaf is from Tripoli. He represents a generation of political and social activists that firmly believe in their cause. Nawaf has fought a lot for the right of the disabled in Lebanon. He is the President of the Arab Organization of Disabled People. In Lebanon, the disabled, either by accident or as victims of war, are still fighting for their rights. They have achieved a lot thanks to Nawaf’s efforts. 

I had lunch with my cousin Jacques. He has a company that sells all kinds of medical implants including silicon patches for Lebanese women. Like the old Phoenicians, Lebanese women are still yearning to maintain their beauty defying time, age and wars! We ate at a famous restaurant in Beirut that prepares home made food. A real treat. I hope one day we will have a Lebanese restaurant in Madrid. 

The main event of the day was the dinner. My friend, Viviane, who is very well-known as a socialite and a journalist, invited me to meet some of her friends at a Sicilian restaurant. I thought I was again reliving my years in Palermo (Siciliy) while on the TV screen they were showing the unforgettable movie “The Leopard.” 

Throughout the evening the conversation covered many topics from the current situation in Lebanon to gossip of all sorts. Viviane told me the story of an Italian journalist who had landed in Beirut during the recent fighting. She had invited him to “Siciliano” the restaurant while bullets were flying in one section of Beirut. The poor fellow could not understand how locals could go on with normal life while violence invaded some parts of the city. I guess when you live in “normal” societies you forget that in other places the love of life, against all odds, is still priority number one. 

The delicious food and the unforgettable Chianti sapped the energy I had left from a long, hot summer day. I am glad I came to Lebanon even for a short visit. I have recharged my batteries and I am headed back to my adopted city, Madinat Mayrit, known also to my readers as Madrid!

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Archivado bajo Beirut, Iran, Líbano, Oriente Medio

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