Kirkuk como riesgo / The Dangers of Kirkuk

Una vez más tengo el honor de publicar otro interesante artículo del Embajador Ignacio Rupérez sobre Irak. El Embajador es el autor de Daños Colaterales: Un español en el infierno iraquí un libro importante para leer y reflexionar.

 

La cuestión de Kirkuk sigue entorpeciendo la normalización de Irak y suponiendo un grave riesgo para la seguridad y la permanencia del país. De nuevo y con ocasión de los debates  en la Asamblea Nacional del proyecto de ley de elecciones provinciales, las posturas  enfrentadas de kurdos, árabes y turcomanos han impedido que se fije la convocatoria. Previstas estas elecciones para el próximo mes de Octubre no es descartable que se  demoren hasta 2009, en un país  al que no le sobra el tiempo para pacificarse, y que tiene en esas elecciones una gran esperanza de estabilización. Pero ni los políticos kurdos han renunciado a la celebración del referéndum sobre el futuro de Kirkuk que prevé la Constitución de 2005, ni árabes y turcomanos renuncian a que la ciudad siga formando parte de un Irak federal como capital de la provincia de Tamin. El retorno de los sunitas a la política activa y el temor del Gobierno Al Maliki a la desmembración y el descontrol del país han contribuido a  ralentizar las exigencias kurdas.

 Que se dejara  para mas adelante el citado referéndum, previsto para finales de 2007, supuso un gran alivio en una cuestión que podría incidir de manera muy negativa en la reintegración del país, generar nuevos brotes de violencia terrorista y complicar las relaciones con Turquía. No convocar ese referéndum dio a entender que era necesario para las diversas  partes iniciar un periodo de reflexión, entre otras cosas para fomentar las medidas de confianza entre las distintas comunidades. No se sabe muy bien si desde entonces  se ha avanzado en el entendimiento entre kurdos, árabes y turcomanos, o si han disminuido las amenazas terroristas en algo que constituye un objetivo valioso para los extremistas de todo tipo y desde luego para los militantes de Al Qaeda. Se trataría de seguir matando y enfrentando a unos contra otros. Lo ocurrido en los recientes debates en la Asamblea, el eventual alejamiento de las elecciones  y el terrible atentado del 28 de Agosto no son precisamente elementos que alimenten el optimismo y el progreso. Ese día una mujer suicida se hizo estallar causando la muerte a 23 personas en un mercado céntrico de Kirkuk. 

Kirkuk concentra prácticamente todos los problemas que  Irak padece; reparto de las rentas de los recursos energéticos de forma equitativa, revisión de la limpieza étnica de Saddam Hussein, reintegración de las comunidades religiosas y étnicas, viabilidad del modelo federal, relaciones con los países vecinos, en especial con Turquía e Irán…Por ello una solución que no salga de la negociación y el consenso, toda respuesta  antagónica, incidiría en  cada una de  estas cuestiones, aceleraría la desintegración nacional y proporcionaría nuevos motivos para el terrorismo yihadista. A fuerza de estudiar el tema de Kirkuk se teme acabe pareciéndose al tema de Cachemira. Por si fuera poco complejo en Kirkuk al irredentismo kurdo se une el hecho no desdeñable  de que en la zona se genera una quinta parte de las rentas de la exportación del petróleo iraquí, lo que hace aún más delicado despejar incógnitas, intensifica ambiciones e incrementa   la desconfianza, sin que  quepa excluir que justamente  por Kirkuk el doloroso proceso de normalización de Irak experimente un retroceso dramático. 

IGNACIO RUPEREZ

 

Once again I am honored to host another perceptive article on Iraq written by Ambassador Ignacio  Rupérez. He is the author of Daños Colaterales: Un español en el infierno iraqui an important book to read and ponder. 

 

THE DANGERS OF KIRKUK 

The Kirkuk question continues to delay Iraq’s efforts to get itself back to normal, representing a serious risk to the country’s security and long term existence. Once again, during the debates in the National Assembly on the forthcoming provincial elections law, the diametrically opposed positions of Kurds, Arabs and Turcomen prevented a date from being set. These elections, planned for this October, may even be delayed to 2009, this in a country that needs to speed up the pacification process, and which places great hopes of stability on this trip to the urns. But, just as Kurdish politicians haven’t given up on holding the referendum, provided for in the 2005 Constitution, neither have Arabs nor Turcomen stopped hoping that the city will continue to form part of a federal Iraq as the capital of the province of Tamin. The return of Sunnis to active politics and the fear of Al Maliki’s Government lest the country should fragment and spiral out of control have contributed to slowing down Kurdish demands. 

The postponement of said referendum, planned for late 2007, was a great relief, this being on an issue that could impact extremely negatively on the country’s recovery, generate new breakouts of terrorist violence and complicate relations with Turkey. Not calling this referendum sent a sign that all the different parties involved had to begin a period of reflection, amongst other things to encourage confidence building between the different communities. It is not clear whether, since then, understanding between Kurds, Arabs and Turcomen has improved, or whether terrorist threats have diminished in an issue that represents a valuable prize for extremists of all kinds, and naturally for Al Qaeda militants. They would aim to carry on killing and setting one side against another. What happened in the Assembly’s recent debates, the temporary postponement of elections and the terrible attack of 28th July are events that do absolutely nothing to encourage optimism or progress. On that day a female suicide bomber blew herself up killing 23 people in a central Kirkuk market. 

Just about all of Iraq’s issues are played out in Kirkuk: the fair distribution of energy resources, healing the consequences of Saddam Hussein’s ethnic cleansing, re-integrating religious and ethnic communities, the viability of the federal model, and relations with neighbouring countries, particularly with Turkey and Iran …That is why any solution that is imposed and not the fruit of negotiation and consensus would hit all of those nerves, accelerating national disintegration and providing new reasons for Jihad terrorism. When one studies the Kirkuk situation one fears that it will end up looking all too like that of Kashmir. To make a complex situation more so, in the case of Kirkuk, to Kurdish nationalism one has to add the not inconsequential fact that the area generates a fifth of Iraq’s entire oil export income, which makes it even more difficult to unravel unknowns, strengthens ambitions and increases distrust; all of which mean that we cannot exclude the possibility of Kirkuk causing a dramatic move backwards in Iraq’s painful inching towards normality. 

IGNACIO RUPEREZ

1 comentario

Archivado bajo Cachemira, Iraq, Kirkuk, kurdos, Oriente Medio, Turcomanos

Una respuesta a “Kirkuk como riesgo / The Dangers of Kirkuk

  1. Yo creo que el gobierno autónomo kurdo va en mal camino, quieren arrancar Kirkuk como los nacionalistas vascos en el caso de Navarra.
    Espero que no haya especulacion sobre la población de Kirkuk, y que todas las fuerza políticas tengan paciencia con el destino de Kirkuk.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s